Esponjoso era un gato
haragán y buen mozo,
tenía el pelo esponjoso
y dormía hasta las cuatro,
Valentino era un canario,
muy pequeño y cantarín,
quería tocar el violín
y que no lo comiera el gato,
No me comas Esponjoso cantaba Valentino
¿Guisado o bien tostado? Preguntaba el felino
Ni hervido ni horneado respondía asustado
Frito y empanizado con un poco de comino.
Cada quien, por su camino,
Se miraban de reojo,
Y disfrutaban de su amo,
Y en su turno su cariño
Cierto día en la pampa
para ellos no muy frecuentes
después de una tormenta
Se perdieron de repente
Entonces cara a cara
En el mismo fregadero
Esponjoso y Valentino
Hablaron sin rodeos
No me coma señor gato
Que yo conozco el camino
Gritaba entonces Valentino
Al gato que miraba atento
Me lo como sin comino
y asi quedare contento
Mientras Valentino clamaba
Yo no soy muy suculento
Muy bien señor Valentino
hagamos un juramento
Yo no soy cualquier felino
tengo dotes de adivino
por eso ahora lo sigo
Y ya le voy advirtiendo
que no se salga del camino
y no me lo desayuno
Caminaron sin parar
Sin cantar ni ronronear
las patitas les dolían
De tanto peregrinar
Fue un camino tortuoso
Bajo el sol, la lluvia y el viento
Valentino temeroso
Y Esponjoso muy hambriento
Pasados cuatro días
Los dos muy cansados
Se miraron a los ojos
Y lloraron abrazados
Lo siento señor gato
Dijo llorando Valentino
Cómame de una vez,
Que no encuentro el camino
Y esponjoso temeroso
De no volver a su hogar
Le dijo al pajarito
¿Porque no intentas volar?
Jamás he volado
Yo nací para cantar
Y yo soy un gato
Que nunca aprendió a cazar
Se animaron mutuamente
Y continuaron la marcha
Valentino aleteaba
Hasta que se elevó de repente
Y en el cielo azul Valentino
Pudo ver su hogar
Sígame señor gato
Que hoy si vamos a cenar
Quiero comerme una torta
Y mantequilla con pan tostado
Vociferaba el felino
¿Mantequilla con pan tostado?
Y ni una pizca de comino…
Y así llegaron a su hogar
Donde serían muy felices
Durmiendo hasta las cuatro
y nunca comieron perdices